Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:20.
Gálatas 2:20.
Hace unos años estaba comprando algunos adornos en una tienda de variedades. Había ido a chequear porque una joven que estuvo de visita en mi casa me preguntó por qué no tenia adornos en la sala. Confieso que me avergoncé un poco y pensé que era bueno poner otros adornos más elegantes. Mi casa estaba y aún está llena de fotografías y cosas que me han obsequiado como: porta-velas, dibujos de mis hijas en cuadritos, tasas de los viajes, etc. Algunos de estos adornos no son tan suntuosos como la gente espera ver en casa de personas que de alguna manera son bien conocidas, hablan sobre el éxito y viajan a distintos lugares.